Terrarios: un ecosistema en miniatura para tu hogar
Un terrario es un pequeño jardín dentro de un recipiente de vidrio: un ecosistema en miniatura que trae naturaleza a cualquier rincón. Son perfectos para escritorios, repisas y espacios donde una maceta tradicional no cabe.
Las capas de un terrario
Un buen terrario se arma por capas, cada una con una función:
- Piedras o gravilla en el fondo, para el drenaje.
- Una capa fina de carbón activado, que ayuda a mantener el agua limpia y evita malos olores.
- Sustrato adecuado a las plantas elegidas (para suculentas y cactus, con buen drenaje).
- Las plantas, ubicadas con cuidado según su tamaño.
- Una capa decorativa de arena, piedras o musgo para dar el toque final.
¿Abierto o cerrado?
- Terrario abierto: ideal para suculentas y cactus, que necesitan buena ventilación y poca humedad.
- Terrario cerrado: funciona con plantas de ambiente húmedo, como helechos o musgo, que reciclan su propia agua.
Cuidados básicos
- Ubícalo en un lugar con luz indirecta. El vidrio concentra el calor, así que evita el sol directo.
- Riega poco: con un atomizador o unas gotas es suficiente. En los terrarios el exceso de agua no tiene por dónde escapar.
- Retira hojas secas para mantener el conjunto sano.
Un terrario bien armado puede durar años y prácticamente se cuida solo. En Jardín Altos de Loica los hacemos a pedido y también para eventos. Escríbenos y armamos uno a tu medida.