Xerojardinería: jardines hermosos con poca agua
La xerojardinería (del griego xeros, seco) es el arte de crear jardines atractivos que necesitan muy poca agua. En un país con veranos secos y sequías cada vez más frecuentes, es una de las formas más inteligentes y sustentables de tener un jardín bonito.
Por qué conviene
- Ahorro de agua: hasta un 60–70% menos de riego que un jardín tradicional de césped.
- Menos mantención: especies rústicas que requieren poca poda y pocos cuidados.
- Resistencia: plantas adaptadas a la sequía que se ven bien incluso en pleno verano.
- Menor costo en el tiempo: menos agua, menos trabajo, menos reposición de plantas.
Con qué plantas trabajamos
Es nuestro terreno favorito, porque conecta con lo que mejor sabemos hacer:
- Suculentas y cactus de distintos tamaños, texturas y colores.
- Gramíneas ornamentales que aportan movimiento.
- Cubresuelos resistentes para reemplazar el césped.
- Piedras, gravillas y maderas que completan la composición y reducen la evaporación.
No es un jardín de “puros cactus”
Un error común es pensar que un jardín de bajo consumo se ve árido o pobre. Bien diseñado, un xerojardín puede ser colorido, frondoso y lleno de vida — solo que trabajando con las especies correctas.
¿Quieres un jardín lindo que no dependa de regar todos los días? Conversemos y te proponemos un diseño a tu medida.